Libro

By Anita Zuñiga, Septiembre 30, 2018

Rowan Coleman, autora que conocí porque es la escritora fantasma de Mirror, Mirror, desarrolla su novela en siete noches y este best-seller comienza con una carta escrita por una de las pacientes de la enfermera Stella: la misiva es firmada por Dorothy, y no es la única carta…de hecho son muchas misivas, todas “esperanzadoras” y “emocionantes” pues bien esto es porque ella es quien redacta estas honestas y desgarradoras cartas -como un modo de ayudar a esos pacientes terminales que están tan débiles, que no tienen la capacidad de escribir por si mismos una misiva a sus seres queridos, todas ellas con el objetivo de despedirse o dejar todo en orden para tranquilidad de sus familiares …eso si son entregadas solo una vez que estos han fallecido-, así mientras Stella trabaja en el hospital Marie Francis situado en Londres …de cierta manera va sobreviviendo con este empleo como una forma de evadir su vida real -por lo mismo siempre está en el turno de noche- porque su relación con esposo Vicent, un ex soldado de Afganistán, ya no es la misma desde que el volvió de la guerra …a el le falta una pierna, y se encuentra con traumas propios de una guerra, de hecho él tiene un carácter intolerable porque el horror que sufrió y que le hace sentir que no es el mismo, aún así Stella desea continuar luchando por este amor ¿lo logrará?…solo puedo comentar que hay una carta que Stella debe redactar que cambiará el curso de kas cosas en esta emotiva novela…..Otra historia inolvidable es la Hope (una de las pacientes de Stella de tan solo 21 años) que padece fibrosis quística quien se da cuenta -en una noche de locura y que decide salir a una fiesta- que su mejor amigo Ben la ama y que por eso en medio de su borrachera la besa …con lo que no solo siente que hay minutos en que puede olvidarse de su grave enfermedad, si no que pese a todas las bacterias del mundo aún es capaz de ser una mujer normal, como todas, aunque después tenga que ir a urgencias…también está Issy, una niña de catorce años con cáncer terminal que está pasando sus últimos días en el centro de cuidados paliativos Marie Francis, junto a su madre Thea que rara vez se va de su lado. En tanto Hugh que está dolido por su quiebre sentimental también se refugia en su trabajo en el museo y en su gato Jake…hasta que conoce a sus nuevos vecinos Sarah y su hijo. Un libro triste, pero dulcemente escrito….para leer con pañuelos desechables. Páginas: 316. Editorial: Urano Ediciones Chile. Autora: Rowan Coleman. Disponible en Librerías. Valor aproximado: $11.350 (Buscalibre) Feria Chilena $18.000