Salud: Tips para cumplir tus propósitos en 2018

By Anita Zuñiga, Enero 17, 2018

Con la llegada de un nuevo año, muchos de nosotros nos hacemos metas para ser mejores, para tratar a nuestros cuerpos con la atención y el respeto que se merecen, y para tomar mejores decisiones con respecto a nuestra salud. Sin embargo, la mayoría de las personas se dan por vencidas en los primeros meses o incluso en las primeras semanas del año.

¿Cómo lograr que nuestros propósitos de este 2018 no se conviertan en promesas fallidas a medida que pasan los días? Poniendo en práctica estos consejos, podrás lograr mantenerte en el buen camino durante el resto del año.

  • Encuentra a un amigo para apoyarte: Para muchos de nosotros, tener alguien ante quien rendir cuentas es extremadamente importante para cumplir con una meta. La mayoría de las personas encuentran dificultades en fijarse metas internas, y por eso es conveniente encontrar a un amigo que esté al tanto de tus planes y te haga preguntas sobre tus resultados cada cierto tiempo. Si además de eso, puedes encontrar a alguien que tenga el mismo propósito y con quien, por ejemplo, puedan acompañarse para ir al gimnasio o caminar en el parque, esto ayudará a mantener el compromiso -dado que la otra persona estará ahí esperándote-, pero también ayudará a ver la tarea de ir al gimnasio como una actividad agradable que te permite pasar tiempo junto a un amigo, en vez de verla como algo que preferirías evitar.
  • Mide tus progresos y concédete pequeñas recompensas en el camino. Es importante que lleves un registro de tus progresos; herramientas como las aplicaciones para llevar un diario de tus alimentos, o simplemente una libreta donde apuntes los días que haces ejercicio, pueden ser muy útiles para permitirte ver lo que has logrado y lo que te falta. Del mismo modo, recompensarte cuando alcanzas pequeñas metas es mucho más útil que esperar a que cumplas por completo tu propósito o meta final, ya que te ayuda a mantenerte motivado. Evita recompensarte con dulces o comida chatarra; elige en su lugar recompensas constructivas, como una clase de algo que quieras aprender, un tratamiento de spa, un nuevo par de zapatos deportivos o pedir comida saludable a domicilio como puede ser una ensalada, por ejemplo, de pollo y aguacate.
  • Si fallas, no te des por vencido y vuelve a empezar. Es normal que de vez en cuando te pierdas una sesión en el gimnasio, o flaquee tu voluntad y te comas ese chocolate que tenías en el escritorio. Lo importante no es no equivocarte nunca, sino volver a tus nuevos hábitos tan pronto como sea posible y no permitir que un pequeño fallo te desanime por completo y te haga abandonar todas tus metas.
  • Conserva una mentalidad positiva: En lugar de pensar “Voy a dejar de consumir comida chatarra”, enfoca tu meta como “Voy a crear hábitos más saludables para tener más energía”, o “Voy a comer más frutas y verduras”. No te centres en las cosas que debes eliminar, sino en los nuevos hábitos que incorporarás para reemplazarlos, y utiliza las recompensas que ya mencionamos para fortalecer tu apego a esos hábitos positivos.
  • Enfócate en las acciones, más que en los resultados: Enfocarnos demasiado intensamente en el resultado (“perder diez kilos”) en lugar de concentrarnos en el progreso es una receta para la frustración. “Perder diez kilos” no sólo queda demasiado lejos, sino que es muy vago; es indispensable desmenuzar esa meta en pasos más pequeños, como “ir al gimnasio tres veces a la semana” o “comer cinco porciones de frutas y vegetales al día”, cosas que podamos lograr cada día y acumular de manera que se conviertan en cadenas de hábitos. Este es el tipo de acciones que te permitirán fijar una dirección y una trayectoria para hacer que tus metas más grandes sean alcanzables.